DIÓCESIS DE TUMACO

“Cuando en familia y comunidad nos escuchamos, el amor de Dios celebramos”

Retiro del Clero: “MI FAMILIA UN TESORO”.

Cómo es habitual cada año se organizan los ejercicios espirituales para el clero de la Diócesis, este año se llevaron a cabo en la casa de encuentros diocesana casa estrella del mar, y fue dirigido por Monseñor Orlando Olave Villanoba, Obispo de la Diócesis de Tumaco.

Este año, enmarcado bajo el tema fundamental “MI FAMILIA UN TESORO”, se contó con la participación de Amalia Filomena Ambrosio, abogada de profesión y el odontólogo Martín Darío Neira, una pareja de esposos pertenecientes al Movimiento Laical Emaús de la ciudad de Bogotá, quienes llevan como servidores en la Parroquia San Tarsicio alrededor de 15 años en los retiros de Emaús y como agentes de pastoral familiar en la Diócesis de Zipaquirá. Esta pareja compartió su experiencia de 35 años de matrimonio, llevando a los sacerdotes una perspectiva familiar en el camino del Señor.

Fue un encuentro en donde desde la palabra de Dios se compartió su camino conyugal, reflexionando desde ella los momentos en familia tanto de alegría como de tristeza, pero que siempre de la mano de Jesús han podido sortear.

“Nos sentimos muy conmovidos, es la primera experiencia que tenemos de cara a tan maravillosos sacerdotes, a quienes les compartimos nuestro testimonio, en el que Jesús siempre ha caminado de la mano de nosotros”. Manifestó Amalia Filomena Ambrosio.

Como demuestra la larga experiencia espiritual de la Iglesia, los Retiros y los Ejercicios Espirituales son un instrumento idóneo y eficaz para una adecuada formación permanente del clero. Ellos conservan hoy también toda su necesidad y actualidad. Contra una praxis, que tiende a vaciar al hombre de todo lo que sea interioridad, el sacerdote debe encontrar a Dios y a sí mismo haciendo un reposo espiritual para sumergirse en la meditación y en la oración.

Por este motivo la legislación canónica establece que los clérigos: «están llamados a participar de los retiros espirituales, según las disposiciones del derecho particular» (c. 242) Los dos modos más usuales, que podrían ser prescriptos por el Obispo en la propia diócesis son: el retiro espiritual de un día — de ser posible mensual — y los Ejercicios Espirituales anuales.

Es muy oportuno que nuestro Obispo programe y organice los Retiros y los Ejercicios Espirituales de modo que cada sacerdote tenga la posibilidad de elegirlos entre los que normalmente se hacen, en la Diócesis o fuera de ella, dados por sacerdotes ejemplares o por Institutos religiosos especialmente experimentados por su mismo carisma en la formación espiritual, o en monasterios.

Además, es aconsejable la organización de un retiro especial para los sacerdotes ordenados en los últimos años, en el que tenga parte activa el mismo Obispo. (c. 243)

Durante tales encuentros, es importante que se traten temas espirituales, se ofrezcan largos espacios de silencio y de oración y sean particularmente cuidadas las celebraciones litúrgicas, el sacramento de la Penitencia, la adoración eucarística, la dirección espiritual y los actos de veneración y culto a la Virgen María.

Para conferir mayor importancia y eficacia a estos instrumentos de formación, el Obispo podría nombrar en particular un sacerdote con la tarea de organizar los tiempos y los modos de su desarrollo.

En todo caso, es necesario que los retiros y especialmente los Ejercicios Espirituales anuales sean vividos como tiempos de oración y no como cursos de actualización teológico-pastoral.

Finalmente es bueno recordar la Eucaristía de acción de gracias por los retiros espirituales de nuestra iglesia particular de Tumaco y como colofón de esta experiencia los presbíteros fueron acogidos en la noche del jueves por familias, propias o adoptantes  con quienes compartieron una noche de encuentro, alegría, compartir fraterno y deliciosa gastronomía. No nos queda sino dar gracias a Dios por las personas que hicieron posible este encuentro de fe, de familia y de espiritualidad.

Dios los bendiga.